En DeFi puedes prestar y pedir prestado cripto sin un banco, sin historial crediticio y sin llegar a conocer a la otra parte. Suena imposible: ¿cómo consigue un protocolo que unos desconocidos tomen dinero prestado de forma segura? La respuesta son las garantías, el código y una serie de mecanismos que conviene entender antes de depositar un solo céntimo.
Prestar sin intermediario
Un protocolo de préstamos DeFi sustituye al banco por un contrato inteligente y un fondo común. Quienes prestan depositan cripto en ese fondo y cobran intereses; quienes piden prestado sacan el préstamo del mismo fondo y pagan intereses. No hay analista de riesgos, ni solicitud, ni espera: el contrato cruza oferta y demanda de forma automática, y las plataformas más grandes, como Aave, custodian miles de millones en depósitos, con tasas de suministro de stablecoins que suelen quedarse en un dígito bajo o medio.
Por qué los préstamos están sobrecolateralizados
Como no hay verificación de identidad ni forma de perseguir a un moroso, el préstamo en DeFi casi siempre está sobrecolateralizado: tienes que depositar más valor del que pides. Para sacar un préstamo de 70 dólares quizá bloquees 100 dólares en garantía. Eso protege a quien presta: si el prestatario desaparece o su garantía pierde valor, el protocolo todavía tiene con qué cubrir la deuda. También implica que DeFi no sirve a quien no tiene activos; es una herramienta para pedir prestado contra el cripto que ya posees.
Cómo se fijan los tipos de interés
Los tipos no los fija una persona, sino un algoritmo que reacciona a la utilización, es decir, a qué parte del fondo está prestada en cada momento. Cuando mucha gente quiere pedir prestado y el fondo se queda corto, los tipos suben para atraer depósitos y enfriar la demanda; cuando el fondo está parado, los tipos bajan. Por eso el rendimiento que cobras como prestamista cambia sin parar, y por eso el coste de pedir prestado se dispara justo cuando todo el mundo quiere apalancarse.
La liquidación y el factor de salud
Cada préstamo lleva asociado un factor de salud que compara tu garantía con tu deuda. Si tu garantía pierde valor —o tu deuda crece con los intereses— y esa relación cae por debajo de un umbral fijado, tu posición se liquida: el protocolo vende automáticamente tu garantía para devolver el préstamo, normalmente con una penalización. La liquidación es el mecanismo que mantiene solvente al sistema entero, y evitarla pasa por conservar un colchón cómodo en lugar de pedir prestado hasta el límite.
Los flash loans
DeFi permite además algo imposible en las finanzas tradicionales: el flash loan, un préstamo sin garantía que hay que pedir y devolver dentro de una misma transacción. Si no se devuelve antes de que esa transacción termine, todo se revierte como si nunca hubiera pasado. Los flash loans tienen usos legítimos, como el arbitraje o la refinanciación, pero también son la herramienta con la que los atacantes financian las manipulaciones de precio que hay detrás de muchos exploits en DeFi.
En resumen
El préstamo en DeFi es potente y sin permisos: depositas para ganar un rendimiento algorítmico, o pides prestado contra una garantía sin pedirle permiso a nadie. Pero la misma automatización que quita el banco quita también la red de seguridad: los tipos variables y, sobre todo, la liquidación son riesgos que gestionas tú. Entiende tu factor de salud, mantén un colchón y nunca trates un préstamo abierto como algo que puedas desatender tranquilamente.
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Aviso legal: Este artículo es contenido educativo de Bitbase Academy y se ofrece solo con fines informativos. No constituye asesoramiento de inversión, negociación, fiscal ni financiero. Redactado en julio de 2026; consulta la información oficial más reciente.
Fuentes
[1] Aave, "How Aave lending and borrowing works" aave.com
[2] CoinGecko, "DeFi lending and liquidation explained" coingecko.com






